lunes, 27 de marzo de 2017

Trains - Porcupine Tree

Un vaso que quedó de la noche capta las pocas luces de la ciudad. Luces artificiales que cubren la noche de verdad.

Las últimas semanas han trabajado mucho allá afuera, más que el año pasado incluso, en que se celebró ese aniversario de esa fecha en que ya nadie recuerda muy bien que pasó, pero que todos celebran y bailan, y bailan y toman, y luego se acuestan.

Por eso ahora que había un rato en que no se escuchaba mucha bulla afuera, se podía dormir. Quizás no por tanto rato pero si con hartas ganas.

Por lo menos fue durmiendo es una frase que le gusta repetir.

Ahora los fuegos artificiales los ve menos artificiales. Porque cada explosión como que lo libera un poco de la culpa.

sábado, 25 de marzo de 2017

The National Anthem - Radiohead

Un ejército en que cada soldado tenga colores diferentes. Un ejército en que cada soldado marchara como se le antojara. O mejor que no marchen, sino que dancen. Que no griten, sino que canten. Que interpretem.

Solo la guaripola es permanente en sus movimientos.

Pero se les ve molestos, aunque a los militares siempre se les ve molestos, excepto cuando se alcoholizan, porque ahí se ven molestos pero más borrachos. No están cómodos porque están moviendo su trasero de un lado a otro, en cambio ellos están acostumbrados a bailar como hombres, con gestos obscenos y patéticamente sexuales. Bailar libremente podría dejar entrever que les gustan los hombres y eso es muy malo les dijo su mamá y les gritó su papá.

Pero es tan divertido darles este falso libre albedrío, porque no hay un molde en el cual descansar, y tienen que acomodarse a no saber muy bien qué están haciendo. Es divertido, pero me siento feliz de verlos así en mi pantalla cerebral.

Pantalla que es una entre muchas. La gente que está a mi alrededor también mira sus pantallas. En las pantallas está eso no que nos hace feliz. Es tan divertido.

Ya no somos diecisiete, somos mil. Menos mal que no tengo que mirarlos a los ojos, porque o sino tendría que desviar la mirada y desconcentrarme de estos milicos bailarines que me dan tanta risa y alegría.

La guaripola es permanente.

Huele un poco a gas, no, no es gas, es este olor que hay alrededor de la soldadura de fierros. Imagen de un hombre de treinta, probablemente rehabilitándose temporalmente, que tiene la máscara hacia arriba, sin proteger su cara, y estúpidamente se quema las pestañas en las chispas que salen de su máquina de chispas.

Sigan bailando. Bailen para mí. Mientras yo cierro mis ojos.