Puede que la meta sea heredar un universo mejor a alguien o a cualquiera.
Los cristales se comienzan a mover, enfocan y se acercan al objetivo. Me apuntan.
-No puedo hablar con experiencia acerca de un suceso similar -esquivo su mirada, si es que se le puede llamar así-, porque quiero mentir, quiero mentirme y decir que nunca me he encontrado acorralado de esa forma, pero a decir verdad siento que escondo esos recuerdos con vergüenza en mi memoria, por lo que sinceramente no me acuerdo. En fin, creo que todos, sin excepción, maquinamos silenciosamente un futuro, abortando protestas que obsequiamos a los siguientes...
Eso sabe a lo que quiero llegar. Me apremia. Que lo revele. Hay una fila muy larga aún. Hay que optimizar. Se siente entretenido ayudar. Espero serlo de verdad. Debo dejar de dudar me pongo a pensar. Es que eso me dijo algo innegable y yo que pensaba que tenía algo más en mi cabeza, nunca pensé ser solamente esto. Perdón, me desvié un poco del tema.
-En ese lugar todos eramos así, ya sea por tradición o por vagos -lo asumo y rehago mi monologo en pasado-, culpábamos a la sociedad o a los muertos, nos condescendíamos para protegernos de algo que imaginábamos que eventualmente podía suceder, pero que por lo que veo nunca sucedió, porque o sino no estaríamos conversando ¿no es cierto?
Y comenzamos a reír. Aunque es imposible me dije. Porque eso está ahí y yo no sé muy bien donde estoy. Lo importante es que me di a entender. La sinceridad le permitió escudriñar en mi cabeza. Con eso me es suficiente.
Puede que esa fuese la meta y me gustaría que esta conversación fuese real.
El ojo se cierra y todo vuelve a ser negro.
